PUBLICACIÓN: MIERCOLES 13 - MAYO - 2020.
FECHA DE ENTREGA: JUEVES 14 - MAYO- 2020.
NOMBRE DEL ALUMNO:
FECHA:
Tema: Tipos de esquemas
Subtema: Mapas conceptuales.
Recordemos que los esquemas son representaciones graficas de información. El tipo de esquema con el que estaremos trabajando el día de hoy es el mapa conceptual.
Los mapas conceptuales son una herramienta de aprendizaje basada en la representación gráfica de un determinado tema a través de la esquematización de los conceptos que lo componen. Estos conceptos son escritos de forma jerárquica dentro de figuras geométricas como óvalos o recuadros, que se conectan entre sí a través de líneas y palabras de enlace.
Características de un mapa conceptual
Jerarquización: Los conceptos se encuentran ordenados en forma jerárquica. De esta forma, la idea general se ubica en la parte superior del esquema y a partir de ella se desarrollan los demás conceptos.
Responden una pregunta de enfoque: aunque los mapas conceptuales involucren contenidos generales y específicos, su elaboración debe permitir resolver una pregunta de enfoque a través de la cual se desarrollará el contenido del gráfico.
Simplicidad: reflejan la información más importante de forma breve y concisa.
Uso de proposiciones: se forman a partir de la unión varios conceptos mediante palabras de enlace y líneas conectoras.
Uso de enlaces cruzados: se emplean para relacionar conceptos de diferentes partes del mapa conceptual y dar lugar a una nueva idea o conclusión.
Agradable a la vista: cuando se elabora de forma armoniosa crea un impacto visual que facilita la comprensión del contenido planteado.
Elementos de un Mapa Conceptual
1. Los conceptos: estos se refieren a eventos, objetos, situaciones o hechos y se suelen representarse dentro de círculos o figuras geométricas que reciben el nombre de nodos. Estos se presentan en orden jerárquico, no se deben repetir, ni formar oraciones completas.
2. Las palabras de enlace: normalmente están conformadas por verbos y expresan la relación que existe entre dos o varios conceptos para que sean lo más explícito posibles, estos se representan mediante líneas conectoras. Algunas palabras de enlace pueden ser: “Es parte de”, “se clasifican en”, “es”, “depende de”, “para”, “contribuyen a”, “son”, entre otras.
3. Las proposiciones: están compuestas por la unión de uno o varios conceptos o términos que se relacionan entre sí, a través de una palabra de enlace. Estas deben formar oraciones con sentido propio y no deben necesitar de otras proposiciones para tener coherencia.
4. Líneas conectoras o de unión: se utilizan para unir los conceptos y para acompañar las palabras de enlace. Las líneas conectoras ayudan a dar mejor significado a los conceptos uniéndolos entre sí.
Pasos para elaborar un mapa conceptual
1. Identifica el tema y la pregunta de enfoque que quieres desarrollar.
2. Seleccionar información sobre el tema y destaca las ideas principales.
3. Identifica varios conceptos acerca del tema que consideres más importantes y necesarios para explicar tu idea, resumiéndolos en su idea principal o palabras claves.
4. Comienza encerrando el título en un recuadro en la parte superior de la hoja.
5. Conecta el título del mapa conceptual con el concepto principal a través de una línea recta y una palabra de enlace que permita explicar de qué forma se relacionan, creando así una proposición.
6. Comienza a plantear los conceptos más importantes en la parte superior de la hoja hasta reflejar los conceptos menos importantes en la parte inferior.
7. Relaciona los conceptos a través de su respectiva palabra de enlace.
8. Cuando finalices, lee de principio a fin tu trabajo para que te asegures que todas las relaciones son correctas y que la pregunta de enfoque fue respondida.
9. Realizar las correcciones que necesarias.
Beneficios que nos ofrece el uso de los mapas conceptuales para cualquier proceso de aprendizaje.
Facilitan la comprensión gracias a su formato visual.
Resumen la información mediante la integración de conceptos nuevos y antiguos para comprender mejor el panorama general.
Fomentan la lluvia de ideas y la capacidad de pensamiento complejo.
Promueven el descubrimiento de nuevos conceptos y sus conexiones.
Ofrecen una comunicación clara de ideas complejas.
Fomentan el aprendizaje colaborativo.
Dan rienda suelta a la creatividad.
Plasman tu conocimiento actual para evaluar la comprensión.
ACTIVIDADES:
INSTRUCCIÓN 1: A partir de la información que se proporciona sobre el tema de los mapas conceptuales deberas realizar un mapa conceptual explicando lo que son, sus caracteristicas, partes, beneficios y pasos de elaboración.
INSTRUCCIÓN 2: Leer el siguiente texto correspondiente a la materia de ciencias sobre el tema de “la alimentación correcta en la adolescencia”.
INSTRUCCIÓN 3: Realizar un mapa conceptual sobre el tema siguiendo los 9 pasos para la realización de un mapa conceptual.
NOTA: El mapa conceptual debe contar con todos los elementos antes mencionados.
La alimentación correcta en la adolescencia
La adolescencia puede ser una de las etapas más complejas para el ser humano, debido a los cambios fisiológicos, psicológicos, intelectuales y sociológicos que tienen lugar durante la misma. Este periodo comienza alrededor de los doce años para las niñas y de los catorce para los niños. Debido a los cambios físicos y psíquicos presentes en estas edades las necesidades nutricionales cobran gran importancia, al incidir directamente en el crecimiento y en la maduración sexual.
A pesar de que durante la adolescencia ambos sexos presentan similitudes, al hablar de nutrición es indispensable tener en cuenta que la dieta se tiene que ajustar de manera individual, de acuerdo con la talla, el estado nutritivo y la velocidad de crecimiento.
¿Qué nutrientes son indispensables en la adolescencia?
La guía Alimentación y Dietoterapia, de Pilar Cervera, Jaume Clapés y Rita Rigolfas indica qué necesidades nutricionales aumentan en esta etapa:
• Las proteínas: sintetizan nuevos tejidos y estructuras del organismo.
• Las vitaminas: intervienen en los procesos metabólicos, muy activos durante la adolescencia.
• Los minerales: al igual que las vitaminas, intervienen en el funcionamiento correcto de los sistemas enzimáticos.
• El calcio: este macroelemento mineral debe aumentar hasta los 1.200 o 1.300 mg diarios durante la adolescencia, al ser importante para el desarrollo del esqueleto. Si el adolescente es reacio al consumo de leches o equivalentes, puede completar esta necesidad con los frutos secos, como fuente alternativa del calcio.
• El hierro: es necesario durante la adolescencia debido al incremento en el volumen sanguíneo que tiene lugar en estas edades. En las chicas, el consumo de hierro cobra gran importancia debido a la pérdida del mismo en la menstruación.
• El zinc: se puede encontrar en una dieta que aporte alimentos de origen vegetal o en las semillas de los vegetales.
• Buena hidratación: el consumo de líquidos ya sean zumos, lácteos o agua es imprescindible durante este periodo para la buena realización de los procesos biológicos.
Los problemas nutricionales más frecuentes en la adolescencia
A pesar de ser una etapa en la que hay buena apetencia por la comida, durante la adolescencia los niños y las niñas adquieren autonomía personal en la alimentación. Los nuevos hábitos de nutrición que la niña o el niño se autoimponen están fuertemente influenciados por los amigos y lejos de las normas tradicionales y familiares. Como consecuencia, es una etapa en la que los hábitos alimenticios son fácilmente modificables y pueden derivar en problemas alimenticios.
Los expertos indican cuáles son las principales contrariedades que se pueden dar en la alimentación durante este periodo:
Déficit cálcico
“El pico de masa ósea se adquiere entre los 25 y los 30 años”, especifican los autores, por lo que es imprescindible que durante la adolescencia exista un aporte de calcio adecuado que cubra las necesidades del organismo a corto y a largo plazo. De lo contrario, la ausencia de este mineral puede derivar en la aparición de osteoporosis en edad avanzada.
Sobrepeso y obesidad
Cervera, Clapés y Rigolfas indican que “se calcula que un 70 por ciento de los adolescentes que en la actualidad presentan sobrepeso sufrirán de obesidad en la edad adulta”.
Comidas inadecuadas e irregularidades en los horarios
La buena presentación o los precios económicos son algunos de los alicientes que hacen que en la actualidad los adolescentes sean grandes consumidores de comida rápida. Ésta se caracteriza por ser rica en contenidos calóricos, en azúcares simples o de absorción rápida, en grasas saturadas y en sodio. A esto, se suma el consumo de bebidas refrescantes, las cuales aportan gran cantidad de azúcar y además favorecen la erosión dental.
Por el contrario, también es usual la omisión de alguna de las comidas, principalmente el desayuno, y en ocasiones, la cena, lo que desequilibra la alimentación diaria e incide en la falta de rendimiento escolar.
Anemias
La anemia se puede evitar mediante el consumo de carnes rojas, el hígado, el foie-gras o algún embutido que contenga sangre como las morcillas o la butifarra negra, una vez a la semana “En dietas vegetarianas muy estrictas puede haber anemia por déficit de vitamina B12”.
Abuso del alcohol
La adolescencia es la etapa en la que se suele iniciar el consumo de bebidas alcohó¬licas, las cuales disminuyen el apetito y son nocivas para el sistema nervioso y el funcionamiento de órganos vitales como el hígado.
Trastornos de la conducta alimentaria
La adolescencia se caracteriza por ser una etapa de riesgo de trastornos en la alimentación, que pueden desembocar en anorexia o bulimia nerviosa.
Adolescentes con actividad física importante:
Si el adolescente realiza algún deporte de forma regular o de alta competición necesitará un aporte mayor de energía. No obstante, y aunque la alimentación deba variar para completar las necesidades del organismo, ésta debe mantener el nivel de crecimiento dentro de la normalidad y preservar la composición corporal de forma óptima.
La alimentación ideal para los niños o niñas que realicen algún deporte debe contener entre un 55 y 60 por ciento de hidratos de carbono, un 15 por ciento de proteínas y entre 25 y 30 por ciento de grasas. “La alimentación ha de ser ante todo equilibrada”, indican. La hidratación, como se ha mencionado con anterioridad, también es un factor importante. El niño o la niña debe hidratarse antes, durante y después de realizar el ejercicio.

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